Ser una mujer real, es complicado y no siempre divertido o alegre. Siempre pensé que las mujeres reales no inspirábamos poesía. Estaba equivocada. Cuando nos sentimos abatidas, que bien nos hace unas palabras hermosas acerca de ser una mujer real. Gracias Luis Antonio González Silva hermoso regalo. Pensé quedármelo para mí, pero quise compartirlo con otras mujeres reales. ¡Mil gracias!
La mujer es real
con sus defectos, con esos detalles
que te hacen pensar
lo tan cerca que puede ser;
defectos hermosos
que ante los ojos de quien ama
resultan ser virtudes, iconos de su belleza;
la mujer es real sin un cuerpo
esculpido en revistas y fotografías,
es real, está cerca, a tu lado;
son sus formas, sus curvas y su piel
con el aroma a día,
sin maquillaje al despertar,
al verse vulnerable al estar enferma
y salir adelante de todo mal;
la mujer perfecta es real e imperfecta,
andando con singularidad,
cantando en cada paso que da
la vida real, la que es y no la fantasía
que hacen creer en imágenes
donde muestran a la mujer
como un objeto plástico,
torneado de belleza efímera
cuando la mujer real
apoya, es soporte, recibe golpes de la vida
por igual, incluso, en cantidades mayores;
fuerte por seguir, por no dejarse caer,
por decidir hacer y decir
aunque no le guste a todos;
la mujer es real, segura de sí misma
y eligiendo a quién amar,
dejando la huella de quien es
en cada acción, cada día, en todo momento
y sueña bastante, porque está
por cumplir todo lo que su corazón
le ha recitado cuando duerme,
imaginando, enfocándose a crecer
como una gran mujer…
eso y más, es una mujer real.
con sus defectos, con esos detalles
que te hacen pensar
lo tan cerca que puede ser;
defectos hermosos
que ante los ojos de quien ama
resultan ser virtudes, iconos de su belleza;
la mujer es real sin un cuerpo
esculpido en revistas y fotografías,
es real, está cerca, a tu lado;
son sus formas, sus curvas y su piel
con el aroma a día,
sin maquillaje al despertar,
al verse vulnerable al estar enferma
y salir adelante de todo mal;
la mujer perfecta es real e imperfecta,
andando con singularidad,
cantando en cada paso que da
la vida real, la que es y no la fantasía
que hacen creer en imágenes
donde muestran a la mujer
como un objeto plástico,
torneado de belleza efímera
cuando la mujer real
apoya, es soporte, recibe golpes de la vida
por igual, incluso, en cantidades mayores;
fuerte por seguir, por no dejarse caer,
por decidir hacer y decir
aunque no le guste a todos;
la mujer es real, segura de sí misma
y eligiendo a quién amar,
dejando la huella de quien es
en cada acción, cada día, en todo momento
y sueña bastante, porque está
por cumplir todo lo que su corazón
le ha recitado cuando duerme,
imaginando, enfocándose a crecer
como una gran mujer…
eso y más, es una mujer real.
LUIS ANTONIO GONZÁLEZ SILVA (R'Orab)
