En este mes del amor...
El amor en tiempos de escasez
Nota del 18 de noviembre de 2013.

Sentimos que estamos escasos de amor – todo el tiempo.
Todos buscamos el amor porque tenemos una necesidad instintiva de «pertenecer». Así que pasamos la vida, desde que nacemos, buscando el amor; el problema es que la mayoría – casi todos - lo buscamos fuera de nosotros.
Lo buscamos en otras personas, en grupos, en objetos, en aficiones, en nuestro empleo, en redes sociales, en fantasías… y resulta que el sentimiento de amor y de pertenencia está dentro de nosotros (todo el tiempo), no en personas y cosas externas.
En la última década se han realizado una gran cantidad de investigaciones tratando de desenmarañar y averiguar de dónde surge el amor, como encontrarlo – la receta – y se ha descubierto que la gente que realmente lo experimenta, es porque no lo buscaba afuera. El amor no es algo que encontramos o que damos, es algo que llevamos dentro – que nos permitimos sentir.
Entendámoslo así: el amor ni se encuentra, ni se da, el amor se cultiva desde dentro de nosotros. Sólo podemos amar tanto como nos amemos a nosotros mismos - sólo podemos cultivar y hacer crecer el amor que reside, per se – o séase «de por sí» —, dentro de nosotros.
No puedes dar algo que no posees – no puedes ser empático, no puedes brindar alivio, seguridad, ternura si no lo llevas en ti – y no pueden fingirse estas cosas – no sin consecuencias desastrosas, no por mucho tiempo. Debe ser auténtico.
Las investigaciones indican que para cultivar el amor debemos permitir que nuestros «yo» - los más poderosos y los más vulnerables - sean expuestos y dejar que sean vistos (esto es ser auténticos); entonces, de ese ofrecimiento auténtico surge una conexión espiritual - amor.
Esta conexión debe alimentarse con confianza, respeto, bondad y afecto – hacia nosotros mismos.Para que una conexión espiritual – amor - exista entre dos personas, primero debe existir en cada una de ellas (sólo podemos amar a otros tanto como nos amemos a nosotros mismos, ¿recuerdan?).
Cuando sentimos hacia nosotros mismos o dejamos que nos domine la vergüenza, la culpa, la falta de respeto, la traición y contener el afecto, dañamos las raíces de las que crece el amor. Así que sólo seremos capaces de amar, de hacer que sobreviva en nosotros - y en nuestras conexiones externas - si reconocemos, curamos y cicatrizamos estas heridas.
Traducción: Si queremos pertenecer y ser amados de manera auténtica, debemos empezar con nosotros mismos. Confiar en nosotros, respetarnos, ser bondadosos con nosotros mismos y querernos HONESTAMENTE.
Esas son las malas noticias – dice Brené Brown (la experta en vulnerabilidad y culpa – indirectamente también experta en amor y pertenencia) – porque no es sencillo mirarnos al espejo y enfrentar nuestros temores, vergüenzas y culpas; enfrentar y aprender a mandar al carajo – sinceramente - la frase que más daña nuestras conexiones espirituales: “No soy suficientemente…” y cualquier palabra o frase que siga:
-No soy suficientemente bonito(a),
-No soy suficientemente buen(a),
-No soy suficientemente noble,
-No soy suficientemente flaco(a),
-No soy suficientemente inteligente,
-No soy suficientemente rico(a),
-No soy suficientemente popular,
-No soy suficientemente exitoso(a),
-No soy suficientemente amado(a),
-No soy suficientemente atlético(a),
-No soy suficientemente admirado(a),
-No soy suficientemente reconocido(a),
-No soy suficientemente apreciado(a),
-No soy lo suficientemente buen padre, buena madre, buen hijo, buen hermano, buen vecino, buen amante….
-No soy suficientemente «like -ado(a)» -en Facebook o youtube-, Tweetead(a),….
Cualquier adjetivo o frase que queramos ponerle a nuestras frustraciones, vergüenzas y culpas.
Así que el primer ejercicio que hay que aprender a hacer es decirnos: «SOY SUFICIENTEMENTE”…. Y cualquier adjetivo que se nos ocurra cuando nuestras inseguridades, vergüenzas y culpas nos agarren por sorpresa.

Pruébenlo, se siente maravilloso – pero hay que hacerlo HONESTAMENTE sintiéndolo de manera auténtica- ; es una excelente forma de reentrenar nuestro interior para comenzar a aceptarnos y pertenecer – a experimentar el amor HACIA UNO MISMO – nuestra conexión espiritual interna para conectarnos fuera y sentir que somos SUFICIENTE.
En un mundo donde el amor se siente escaso afuera, es sólo porque no hay suficiente amor, adentro.
Malú Villarreal

Todos buscamos el amor porque tenemos una necesidad instintiva de «pertenecer». Así que pasamos la vida, desde que nacemos, buscando el amor; el problema es que la mayoría – casi todos - lo buscamos fuera de nosotros.
Lo buscamos en otras personas, en grupos, en objetos, en aficiones, en nuestro empleo, en redes sociales, en fantasías… y resulta que el sentimiento de amor y de pertenencia está dentro de nosotros (todo el tiempo), no en personas y cosas externas.
En la última década se han realizado una gran cantidad de investigaciones tratando de desenmarañar y averiguar de dónde surge el amor, como encontrarlo – la receta – y se ha descubierto que la gente que realmente lo experimenta, es porque no lo buscaba afuera. El amor no es algo que encontramos o que damos, es algo que llevamos dentro – que nos permitimos sentir.
Entendámoslo así: el amor ni se encuentra, ni se da, el amor se cultiva desde dentro de nosotros. Sólo podemos amar tanto como nos amemos a nosotros mismos - sólo podemos cultivar y hacer crecer el amor que reside, per se – o séase «de por sí» —, dentro de nosotros.
No puedes dar algo que no posees – no puedes ser empático, no puedes brindar alivio, seguridad, ternura si no lo llevas en ti – y no pueden fingirse estas cosas – no sin consecuencias desastrosas, no por mucho tiempo. Debe ser auténtico.Las investigaciones indican que para cultivar el amor debemos permitir que nuestros «yo» - los más poderosos y los más vulnerables - sean expuestos y dejar que sean vistos (esto es ser auténticos); entonces, de ese ofrecimiento auténtico surge una conexión espiritual - amor.

Esta conexión debe alimentarse con confianza, respeto, bondad y afecto – hacia nosotros mismos.Para que una conexión espiritual – amor - exista entre dos personas, primero debe existir en cada una de ellas (sólo podemos amar a otros tanto como nos amemos a nosotros mismos, ¿recuerdan?).
Cuando sentimos hacia nosotros mismos o dejamos que nos domine la vergüenza, la culpa, la falta de respeto, la traición y contener el afecto, dañamos las raíces de las que crece el amor. Así que sólo seremos capaces de amar, de hacer que sobreviva en nosotros - y en nuestras conexiones externas - si reconocemos, curamos y cicatrizamos estas heridas.
Traducción: Si queremos pertenecer y ser amados de manera auténtica, debemos empezar con nosotros mismos. Confiar en nosotros, respetarnos, ser bondadosos con nosotros mismos y querernos HONESTAMENTE.Esas son las malas noticias – dice Brené Brown (la experta en vulnerabilidad y culpa – indirectamente también experta en amor y pertenencia) – porque no es sencillo mirarnos al espejo y enfrentar nuestros temores, vergüenzas y culpas; enfrentar y aprender a mandar al carajo – sinceramente - la frase que más daña nuestras conexiones espirituales: “No soy suficientemente…” y cualquier palabra o frase que siga:

-No soy suficientemente bonito(a),
-No soy suficientemente buen(a),
-No soy suficientemente noble,
-No soy suficientemente flaco(a),
-No soy suficientemente inteligente,
-No soy suficientemente rico(a),
-No soy suficientemente popular,
-No soy suficientemente exitoso(a),
-No soy suficientemente amado(a),

-No soy suficientemente atlético(a),
-No soy suficientemente admirado(a),
-No soy suficientemente reconocido(a),
-No soy suficientemente apreciado(a),
-No soy lo suficientemente buen padre, buena madre, buen hijo, buen hermano, buen vecino, buen amante….
-No soy suficientemente «like -ado(a)» -en Facebook o youtube-, Tweetead(a),….
Cualquier adjetivo o frase que queramos ponerle a nuestras frustraciones, vergüenzas y culpas.
Así que el primer ejercicio que hay que aprender a hacer es decirnos: «SOY SUFICIENTEMENTE”…. Y cualquier adjetivo que se nos ocurra cuando nuestras inseguridades, vergüenzas y culpas nos agarren por sorpresa.

Pruébenlo, se siente maravilloso – pero hay que hacerlo HONESTAMENTE sintiéndolo de manera auténtica- ; es una excelente forma de reentrenar nuestro interior para comenzar a aceptarnos y pertenecer – a experimentar el amor HACIA UNO MISMO – nuestra conexión espiritual interna para conectarnos fuera y sentir que somos SUFICIENTE.
En un mundo donde el amor se siente escaso afuera, es sólo porque no hay suficiente amor, adentro.
Malú Villarreal

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