PARA LOS BIOLOGOS EN EL SIGLO XXI
Cuando llegué a mencionar estudiar biología, por ahí de mis años de prepa (segunda mitad de los 80s) me dijeron que me iba a morir de hambre…que estudiara una carrera de “verdad”. Los biólogos eran como ñoños de laboratoro, o peor, como hippies locos que andaban “salvando” arbolitos y bichos…
Siempre soñaba con andar de Indiana Jones…ya saben, en selvas exóticas, descubriendo sitios arqueológicos, enfrentando cosas mágicas y místicas, desde mi cama, donde pasaba casi todos los inviernos, por mi frágil salud. Soñar con andar trepando lianas, bajando a cavernas y trepando arboles, cuando apenas podía respirar, era una locura.
Así que estudié medicina en una de las escuelas más prestigiosas del norte del país…por unos semestres…hasta que me sentí muy infeliz, con buenas calificaciones…pero muy infeliz. Pensé que no podía dedicarme toda mi vida a algo que no me llenaba del todo…a pesar de que tenía todo el apoyo del mundo. Y con todo y una pierna quebrada y mi bolso de medicamentos antialergias y para el asma, me encaminé con mi abuela a visitar a mis tías en Chetumal, en Quintana Roo.
Nunca había visto tanto color verde, y mi corazón dio un vuelco cuando vi la luna llena sobre la bahía (me quedé sin aliento de la emoción, por primera vez). No había medicina, asi que terminé estudiando Biología en el tecnológico de Chetumal, una escuela pequeña (a principios de los 90s y para la escala de otras “prestigiosas” universidades), donde todos los maestros nos conocían por nuestro nombre y hacíamos fiestas escandalosas en los laboratorios, correteábamos tarántulas fugitivas en la cafetería mientras las compañeras de contabilidad y administración huían despavoridas, atrapando enjambres de abejas en las jardineras por la biblioteca y desenterrando animales muertos en el área deportiva, mientras los de ingeniería civil o los arquitectos detenían su partido de futbol para mirarnos (de lejos) sacar osamentas cubiertas de una apestosa gelatina de carne podrida con la fascinación de quien desentierra un tesoro pirata.
La primera vez que vi mahahual, cuando aun su arrecife estaba vivo…con color por todos lados, el mar azul, azul; la arena blanca, blanca; la selva verde, verde y los corales y esponjas y fauna arrecifal de color morado, naranja brillante, amarillo, azul, azul eléctrico…todo vivo. (me quitó el aliento)
Luego fuimos a Tres Garantías, y había sitios arqueológicos semienterrados por todos lados, selvas, pantanos, y unas hermosas oyancas, unos pozos con selva en el fondo…parada en la orilla volví a perder el aliento…y me sentí Indiana Jones.
-¿A qué se dedica un biólogo? – me preguntaban en casa, cada vez que regresaba al Norte para vacacionar.
-Cualquier cosa que este viva y a proteger el medio ambiente – replicaba lacónica (cansada de tanto repetir y repetir y repetir la misma cantaleta cada vez)
-Te vas a morir de hambre – era la misma respuesta de siempre
Que equivocados estaban todos, que poca visión, que buena suerte la mía.
Ser Biólogo hace 20 años era aún una cosa romántica… dedicarse al medio ambiente actualmente es asunto global y muy, muy real (se terminó el romance). La biología revolucionó y tuvo muchas, muchas hijas, nuevos enfoques, nuevas metodologías, para enfrentar la avalancha de problemas que generó la irresponsabilidad grupal de la raza humana.
Tenemos una enorme responsabilidad, los dedicados al medio ambiente o a la naturaleza, porque entendemos lo que está pasando…y en términos legales, si sabes que hay un problema y no actúas para hacer algo al respecto, eres Cómplice.
Los nuevos biólogos, los nuevos enamorados del medio ambiente ya no tienen tiempo de ponerse bohemios o románticos. Muy pocos compañeros de mi carrera se dedicaron de tiempo completo a campo…sobre todo porque es difícil y doloroso seguir tu sueño, y defender tus valores y principios…es más sencillo seguir la corriente. Pero el planeta ya NO se puede dar el lujo de gente que se “conforma”, con biólogos que son o muy románticos, o demasiado técnicos o demasiado mezquinos…necesitamos gente creativa, comprometida, de gran inteligencia emocional, recursiva y ante todo, que ame profundamente lo que hace.
Aquí algunos consejos prácticos que siempre trato de dejarles a los chicos, cuando me invitan a dar pláticas en las escuelas de nivel superior:
En un mundo con un mayor y mayor numero de profesionistas graduándose, debes aprender que necesitas habilidades adicionales para sobresalir; además de los libros y exámenes. Biólogo, debes:
Tener deseo de hacer algo
Mantener la determinación por lograr tus metas
Desarrollar visión panorámica a medida que avanzas
Tener valor de tomar decisiones y actuar
Tener capacidad de adaptación, el mundo es un lugar cambiante
Mantener la curiosidad natural, el alma de niño, que te hace emocionarte y amar tu vida
Aprender permanentemente, nunca creas que lo sabes todo
Aprender y aceptar el trabajar en equipo, nadie sobrevive solo
Mantener un optimismo ilimitado, no te enfoques en los problemas, enfócate en las soluciones
Confiar en los demás, con una confianza saludable,
Tener compromiso contigo mismo, para poder comprometerte con los demás.
Y aquí algunos consejos para los chicos que se van a graduar:
-EXPERIENCIA PRACTICA Y CURRICULUM no son las actividades escolares, involúcrate en otra cosa además de sacar dieces, ya se acabaron los tiempos de los niños de 10, el siglo XXI te exigirá compromiso, involucramiento, visión panorámica. Un curriculum debe demostrar de lo que eres capaz, y si sólo hiciste el servicio social, las prácticas o residencia y la tesis ere el tipo de persona que no da un golpe mas allá…no serás competencia para los que se hayan involucrado de voluntarios en alguna actividad, limpiado playas, ayudado a animales, apoyado a una ONG…algo además de la escuela.
- DEBES SABER QUE EL MUNDO TE VA A EXIGIR ALGO MAS QUE LA FORMULA DE ECOLOGIA O SABER DE LABORATORIOS…DEBES TENER HERRAMIENTAS QUE NO TE DA LA ESCUELA. En los 90s eras analfabeta si no leías y comprendías inglés…o si no manejabas una computadora…en la última década del siglo XX (los 90s) eras una iletrado si además no manejabas y aprovechabas el correo electrónico y una página web, si no hablabas por lo menos otro idioma a parte del inglés, tenías un pasaporte vigente, tal vez una VISA Americana, una licencia de conducir y sabías manejar un vehículo….en la primera década del siglo XXI, además debías hablar un idioma del lejano oriente (adicional), demostrar pensamiento creativo, inteligencia emocional, entender de procesos sociales y saber perfectamente que es y cuáles son las políticas de combate al cambio climático…este es el primer año de la segunda década del siglo XXI…si no habías pensado esto, tienes mucho que ponerte al día no crees?
-LA LINEA ENTRE TIPOS DE CIENCIAS se volvió muy, muy delgada. Revolucionó con las necesidades apremiantes del mundo y se crearon mezclas que hubieran parecido extrañas cuando comencé a estudiar esta carrera hace 20 años: psicología ambiental, psicosociología ambiental, economía del medio ambiente, ecología económica, antropología ambiental, restauración ambiental, ingeniería ambiental, manejo de recursos naturales, ingeniería de la sustentabilidad, Biorremediación, Sistemas Integrados de gestión ambiental, Gestión de ANP, co-manejo, Auditor o Perito ambiental, Ingeniería en energías renovables, ingeniería en biocombustibles, en Biodiversidad alimentaria, Gestión socio ambiental…y muchas, muchas más; así que uno debe ser muy creativo.
-SI VAS A PROMOVER SUSTENTABILIDAD, comienza por tu casa, aunque sea algo pequeñito. Focos ahorradores, separar la basura, no tirar la basura por la ventana, reciclar, reducir, rechazar, reutilizar ya no es una moda…es cuestión de supervivencia…Además no puedes dar el consejo y quedarte sin él…
Ahora, los biólogos no somos ni hippies (la mayoría)… para que la gente escuche el mensaje debes aprender a hablar muchos idiomas: el del empresario (que ver el aspecto económico primero), el del tomador de decisiones (que le pesa mucho el aspecto social), el del investigador (que se guía solo por cifras, números y hechos y métodos comprobables), el del productor y campesino (que vive al día, porque su mundo es su casa, su parcela y su comunidad, algunas veces un poco más lejos…y no le puedes vender el drama de los osos polares), el del ciudadano (que insensibilizado por tanto morbo a su alrededor, reacciona solo ante lo que le conmueve, o le compete directamente)… debemos ser capaces de transmitir el mensaje, cambiar paradigmas y tocar una conciencia a la vez...tocarla y cambiarla de verdad.
Ser biólogo puede no volverte millonario (de hecho ninguna carrera lo hará si no piensas como millonario – no le hachaquen la culpa a la carrera) pero si puede volverte más feliz, las ciencias naturales son el enfoque del siglo XXI, la tecnología, las otras ciencias y nuestro paradigma giran en torno a la capacidad de entender cómo funciona el orden natural que hemos cambiado, por efecto acumulativo, la biología y las ciencias ambientales lo veían venir, ahora tenemos la obligación moral de hacer algo más que preocuparnos, debemos ocuparnos.
Creo que si uno sueña y desea algo von suficiente pasión y fe, las cosas suceden. ..hay mucho que hacer
FELIZ DIA DEL BIOLOGO
Nota creada en 2011.

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