…Despertó y el dinosaurio seguía allí…
Ese microcuento de Augusto Monterroso, siempre me hecha a volar la imaginación, tantos universos alternativos con un dinosaurio al despertar. Siempre me pregunto:
¿Qué frase seguría?...:
— Lo miró despertarse, y aún seguía ahí…
— El Dinosaurio despertó y el humano seguía ahí…
— Seguía ahí esperando que despertase…
— Buenos días – le dijo el dinosaurio
— Lo engulló de un solo bocado.
— Gritó como niña y se echó a correr.
— Le dijo: aquí estoy y sigues dormido.
— Le sirvió el desayuno en la cama.
— Le había arrancado las piernas.
— Sólo era un producto de su imaginación.
— Miró a su alrededor y se dio cuenta de que sólo era un sueño.
— …Como un sueño que lo siguió hasta su vida real.
— Echó una moneda al aire y perdió.
— Después de todo nunca se libraría de él.
— Lo invitó a seguir durmiendo.
— Estaba acurrucado junto a él y roncaba con Tiranosaurio Rex.
— Había cagado la cama.
— Se había comida a su familia.
— Era presidente de México.
— …era la voz de su conciencia.
— Le dijo el secreto de la vida.
— Le ordenó: ¡Despierta!
— Había chocado el automóvil.
— Supo que no era un sueño.
— Él mismo era un dinosaurio. Era su reflejo en el espejo.
— Afuera los zombies habían acabado con el mundo.
— Los alienígenas se equivocaron de nuevo.
— Supo que no volvería a verla jamás.
— Sintió terror y se desmayó.
— Le ofreció a su esposa que dormía a su lado, como desayuno.
— Se levantó y lo ignoró, malditas drogas.
— Cerró los ojos y decidió dormir hasta que desapareciera.
Malú Villarreal
http://maluvillarreal.blogspot.mx
@Malú_de_Balam
Malú de Balam Autora - Editora
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