Con toda la locura y desfases de los horarios, que de verano a otoño, que de Quintana Roo con Miami y luego que no, que con Colombia y luego con nadie. Estar sentada frente a mi ventana a las 7:30am en primavera y que aún este oscuro (gracias a Dios mis hijas ya no están en la primaria) me pregunté ¿A quien carajos se le ocurrió esto del ahorro de tiempo? ¿A quien se le ocurrió lo del cambio de horario?
Supuse que habría sido a algún grupo de genios o algún genio estratega político o algo así, y me puse a investigar sobre eso. Como siempre la realidad es más interesante e increíble (a veces ridícula) que la ficción:
Se le atribuye a Benjamín Franklin, quien hizo una sugerencia EN BROMA a una revista del Periódico de París (1784) donde les decía que los parisinos podrían ahorrarse velas (no había electricidad en esa época) si ajustaban su reloj, que él lo había comprobado haciendo el experimento ¡Por tres días!, la carta va más o menos así:
Miré
mi reloj, que funciona muy bien, y encontré que era las 6:00 en punto; y sigo
pensando que algo extraordinario que el sol salga tan temprano, miré en el
almanaque, donde encontré que era la hora para su levantamiento en ese día. He
mirado hacia delante, demasiado y encontré que era la hora dada para su
surgimiento cada día hasta que se atrasa a finales de junio; y que en ningún momento en
el año había retrasado su aumento tanto como hasta las 8:00. Sus lectores, que nunca
han visto signos de sol antes del mediodía y rara vez consideran la parte
astronómica del almanaque, verán como mucho asombro, cuando vean que amanece tan temprano; y sobre todo cuando les aseguro que da luz (el sol) en
cuanto él surge. Estoy convencido de ello. Estoy seguro de mi dato. Uno no
puede ser más seguro de cualquier hecho. Lo vi con mis propios ojos. Y,
habiendo repetido esta observación las siguientes tres mañanas, he encontrado
siempre exactamente el mismo resultado.
Toda
la dificultad estará en los primeros dos o tres días; después de que la reforma
será tan natural y sencilla como la presente irregularidad; este es el primer
paso que cuesta. Obligar a un hombre a levantarse a las cuatro de la mañana, y
es más que probable que irá voluntariamente a la cama a las ocho de la noche;
y, de haber tenido ocho horas sueño, resucitará más voluntariamente a las
cuatro de la siguiente mañana.
Además,
afirmó, el pueblo de Francia ahorraría cientos de francos al año en velas si
dormían cuando estaba oscuro y despertaban cuando era luz iluminación
artificial (velas) ya no sería una necesidad.
Aunque la sugerencia de Franklin era simplemente una broma, una sátira, sobre el hecho de que la gente debía levantarse más temprano en verano, a la hora en la que empezaba a amanecer, con frecuencia se le atribuye erróneamente la invención del horario de verano. Así que si no se atribuye a Benjamín Franklin la propuesta ¿A quien?, ¡Se pone mejor!: Se le atribuye al científico Neozelandez George Vernon Hudson...¡UN ENTOMÓLOGO!
En 1895, Hudson presentó un documento a la Sociedad
filosófica de Wellington, proponiendo un cambio de dos horas adelante en
octubre y un turno de dos horas en marzo. ¿Para qué? ¡Para pescar insectos! De nuevo, la electricidad tenía 10 años que había comenzado a instalarse en Nueva Zelanda y fue hasta casi 1930 cuando se consolidó. Así que no fue para ahorrar electricidad.
La idea cristalizó en 1905 en Inglaterra cuando William Willet propuso el ahorro de luz de día, la idea le surgió de una forma tecnológica y científicamente irrefutable: Se dice que después de montar a caballo en Petts Wood, cerca de su casa, temprano, una mañana de verano y notar cómo muchas persianas seguían bajadas a esas horas, tuvo la idea de crear el horario de verano. Se obsesionó con la idea y la promovió para que se hiciera ley, pero fue rechazada una y otra vez hasta que...estalló la Primera Guerra Mundial (había que producir más y la electricidad era un lujo en tiempos de guerra), además Alemania lo estaba haciendo, en Abril de 1916...¡¿Por qué no todos los demás?! La electricidad era un bien frágil en tiempo de guerra. Muchos países de Europa adoptaron esta medida durante la Primera Guerra Mundial, pero la abandonaron cuando terminó al guerra (Cómo era de esperarse)...hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial.
En Estados Unidos fue un caos nacional de 1945 a 1966, ¡21 años! hasta que se publicó el acta de Horario Uniforme en 1966, pero el Congreso de Estados Unidos extendió el cambio de horario y las zonas horarias a un período de diez meses en 1974 y de ocho meses en 1975, con la esperanza de ahorrar energía con el embargo petrolero de 1973.
Bien, resulta muy útil la reforma para los que probablemente nos vamos a dormir a las 8am y nos levantamos a ordeñar vacas a la 4am, de hecho los agricultores y ganaderos fueron los únicos grupos organizados a principios del siglo XX, cuando se instituyó la reforma en Estados Unidos (un poco como hacen nuestros hermanos de la Zona Maya que siguen rigiéndose por la hora de Dios - la natural), que se OPUSIERON porque la consideraban ridícula. tal vez no debería quejarme porque soy bióloga y podría slir temprano a atrapar insectos...no, no lo creo. Lo cierto es esto del cambio de horario, comenzó aparentemente como un chiste y continua siéndolo.
Malú Villarreal
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Malú de Balam Autora - Editora
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